domingo, 4 de agosto de 2013

El verdadero progresismo en Argentina siempre ha sido el peronismo

¿Los que se llaman a sí mismos "progresistas", como Binner, Prat-Gay o el Partido Liberal Libertario, son realmente progresistas? ¿Por qué el kirchnerismo no se define con esa palabra? ¿Por qué el peronismo no ha disputado esa bandera?

Una primera respuesta para estos interrogantes podría ser que la palabra progresista ha sido apropiada por sectores que sólo expresan la defensa a las libertades político-civiles, pero nunca la igualdad.

Hasta el Partido Liberal Libertario dice que es progresista: 
Es sin dudas el primer partido liberal de la república; somos progresistas, verdaderos progresistas. Proponemos un liberalismo moderno, que complete su tradición clásica con los aportes de su evolución libertaria de las últimas décadas, y en el cual no existen diferencias entre las libertades civiles, políticas y económicas; ni consideramos que puedan existir de manera aislada. Por ejemplo, consideramos que el Estado no puede privilegiar ninguna religión en particular, ni ninguna orientación sexual, ya que estaría violando las libertades civiles. Pero también creemos que el Estado no puede ahogar con impuestos a los ciudadanos, ni obstaculizar sus emprendimientos económicos, desalentando la creación de empleo e impidiendo la prosperidad. En efecto, ello violaría sus libertades económicas. Para nosotros toda persona es libre de actuar como lo desee mientras respete la libertad y los derechos individuales de las demás personas.
Estos muchachos incurren en la falacia de pensar que las "libertades económicas" son libertades. No lo son. Las llamades "libertades económicas" cercenan la verdadera libertad. A diferencia de lo que dice el discurso liberal,  la igualdad es la única que otorga libertad, ya que en el sistema capitalista uno es tan libre como el poder de compra que tiene. ¿Qué libertad tiene un tipo que está obligado a laburar 12 horas por día y viajar 4? ¿Dónde está la libertad en ser un esclavo, cuyo trabajo es apropiado por el patrón?
Ante esta enajenación, es fácil ver que si el Estado interviene y mejora la vida de una persona en estas condiciones, poniéndole plata en su bolsillo, limitando la explotación de su patrón, dándole descanso los domingos, aguinaldo y reduciendo la jornada laboral, lo que hace el Estado es dar más libertades. La derecha opone intervención estatal a libertad, lo que es falso. 

Con respecto a fuerzas como el Frente Amplio Progresista, en ésta muy recomendable entrevista de la Agencia Paco Urondo, Abelardo Vitale (alias Mendieta), define al progresismo:
En principio, el progresismo -como etiqueta- atraviesa la misma polisemia que todas las expresiones políticas de la Argentina. La misma pregunta podríamos hacer con respecto a qué es ser peronista o qué es ser radical. Son categorías que siempre están atadas a la coyuntura y su identificación. Como toda identificación, siempre se da en contraposición a otro. La teoría progresista tiene en sus orígenes ciertos resabios y sonidos atrayentes en términos de una tradición de izquierda o de centro-izquierda. Lamentablemente, en la práctica concreta, por lo menos en la actualidad y en la historia reciente, el progresismo argentino termina siendo un progresismo de arte, ciencia y espectáculo. Es interesante en relación a su mirada de la cultura, a su mirada sobre ciertos derechos humanos o leyes que hacen a este género. Cuando vas a los núcleos duros que conforman la estructura de una sociedad, en cuanto a la conformación económica, política y la lucha contra los poderes, el progresismo no sólo termina -de algún modo- siendo contradictorio con su propio discurso o con sus propios orígenes, sino que termina siendo funcional a esos sectores adversos a una tradición de izquierda y de centro-izquierda.

Las negritas son mías. Me interesa esta frase porque es excelente para explicitar lo que son aquellos que se llaman a sí mismos progresistas pero muy poco tienen de ello. Son lo que el kirchnerismo llama "progre", como vimos en un post anterior dónde analizamos cómo se usa esa despectiva palabra.
La pregunta es: ¿Puede ser realmente progresista quién sólo entiende la libertad en términos culturales?
Hay que dejar de pensar al progresismo como una categoría meramente política. Serviría mucho más si se usa la palabra para englobar todo aquello que esté del centro hacia la izquierda. Pero no del centro a la izquierda en lo económico o en lo político sino promediando ambos términos.   
Hay que tener cuidado con tomar las libertades políticas y la igualdad por separado. Sino, llegamos al absurdo. Si tomamos progresismo sólo en sentido económico podríamos decir que Mussolini era progresista porque intervenía en el mercado y limitaba sus desigualdades. Si tomamos en cambio, progresista en el sentido político/cultural (el error más común) terminamos diciendo que Prat-Gay o el Partido Liberal Libertario son progresistas sólo porque están a favor del Matrimonio Igualitario. Ridículo.
Ahí aparece esa contradictoria categoría que a veces se usa: el "liberal de izquierda". No existe tal cosa. Usar "liberalismo" en términos políticos confunde como pocas cosas, porque se puede confundir con el liberalismo en sentido económico, el de Adam Smith. Derecha e izquierda echan mas luz si se los usa en términos económicos, cuando hacen referencia al grado de igualdad que se desea y se busca para la sociedad. Smith pensaba que los hombres somos desiguales y competitivos por naturaleza. Sólo podía ser considerado de izquierda en relación al Antiguo Régimen. Tras la difusión de las ideas de izquierda y el ascenso de la burguesía al poder, éste discurso se torna conservador y reaccionario.
Lo mismo con la categoría "centro-izquierda". Se le dice centro-izquierda a lo mismo que se le dice "liberal de izquierda" y "progresista". Centro-izquierda es el keynesianismo, que busca la igualdad pero dentro del capitalismo, no llega a ser izquierda revolucionaria (la que busca eliminar la propiedad privada y la explotación, génesis de la desigualdad en el sistema). En Argentina la centro-izquierda la expresión más clara de keynesianismo fue el peronismo. Aunque les produzca arcadas a muchos compañeros porque con ella refieren al falso progresismo anti-peronista (Binner), son de centro-izquierda. Y el kirchnerismo también debería ser considerado de centro-izquierda, no por el Matrimonio Igualitario, sino por ser intervencionista-keyenesianoTanto Perón como Cristina Kirchner podrían ser tranquilamente ubicados dentro de la centro-izquierda, si se cree que ambos buscan limitar las desigualdades del capitalismo, pero no eliminarlas por completo a través de un sistema superador.

En cuanto a la definición de progresismo, proponemos que se es progresista sólo si se tiene en cuenta ambas cosas a la vez: libertad e igualdad. 

Para que quede más claro todo esto, se puede ver la página "Political Compass", que ilustra muy bien lo que es ser de izquierda y derecha, en un excelente análisis que los siempre tan confundidos politólogos argentinos deberían tomar. Hasta tiene un excelente test para saber dónde estás parado. Usan la distinción izquierda-derecha en términos económicos. Y luego, para la parte política suman la otra dimensión, la del autoritarismo versus libertarianismo. Está por un lado la izquierda, que puede ser autoritaria (estalinismo) o de tendencia libertaria (anarquismo). Por otro lado está la derecha, que puede ser autoritaria (el mejor ejemplo de esto fue Videla) y otra más tendiente a lo no autoritario o hasta lo libertario (variantes neo-liberales como Milton Friedman, Ayn Rand y corrientes cercanas al anarco-capitalismo norteamericano, como el Partido Liberal Libertario de Argentina).

Aquí las ilustraciones orientativas de "Political Compass", dónde se observa las ventajas de este modelo analítico:






La palabra progresista echa luz cuando se la utiliza para nombrar todo el cuadrante en verde y hasta quizás la parte inferior del cuadrante rojo. Todo esto muy relativo a los tiempos y las relaciones de fuerza, es dinámico. El peronismo del '45 y el kirchnerismo sin duda están del centro hacia la izquierda en lo económico. Cabe la duda de si son demasiado autoritarios para ser llamados progresistas. Yo pienso que no. No hay que olvidar que, si bien el peronismo tuvo su costado autoritario frente a la oposición política, por otro lado amplió derechos políticos, por ejemplo, implementó el voto femenino y hasta legalizó el divorcio. Aunque el peronismo ha sido tachado de anti-demócratico, fue el que hizo partícipe de los asuntos nacionales a los sectores mayoritarios, los incluyó. Tal como antes había hecho el yrigoyenismo (uno de los pocos gobiernos radicales que tuvieron algo de progresismo) con las clases medias, a apartir de Perón, sectores antes marginados e invisibilizados ("cabecitas negras") fueron incluídos como actores polítcos.
¿Qué más democrático que eso, señores republicanos y defensores de las instituciones?

En cuanto al kirchnerismo, éste ha sido mucho menos autoritario que el aquel peronismo, porque como dijimos antes, es un peronismo aggioarnado. Así que, de ubicarlo en el gráfico, no estaría más a la izquierda que el peronismo del '45, sino más abajo. Pero continúa esa tradición de inclusión política a través del Matrimonio Igualitario, la Ley de género, el voto a los 16, etc. De ahí, la infantil irritación del progresismo anti-peronista: las medidas progresistas casi siempre las tomó el peronismo, sea con Perón o los Kirchner. Por eso ha sido el verdadero progresismo en el país. El real y efectivo.



Muchas veces desde el peronismo denunciamos el falso progresismo de los "progres", pero tampoco nos asumimos progresistas. El progresismo quedaría así vacante. Esto oscurece más que lo que aclara. Empecemos a entender la palabra en una concepción política y económica a la vez, para dejar de lado los confusionismos. Si así lo entendiéramos, no habría duda que el peronismo (incluyendo al kirchnerismo como una de sus variantes) ha sido mucho más progresista, promediando ambas dimensiones (libertades y derechos políticos e igualitarismo), que cualquier otro gobierno.

Entonces, o la dejamos de usar o empezamos a disputar la palabra. Si elegimos lo segundo deberíamos quitarle esa bandera a los anti-peronistas.  Si estos falsos progresistas insisten en llamarse así hay que decirles: "no muchachos, el verdadero progresismo en Argentina siempre ha sido el peronismo". 

2 comentarios:

  1. Invitación - E
    Soy brasileño.
    Pasei acá leendo , y visitando su blog.
    También tengo un, sólo que mucho más simple.
    Estoy invitando a visitarme, y si es posible seguir juntos por ellos y con ellos. Siempre me gustó escribir, exponer y compartir mis ideas con las personas, independientemente de su clase Social, Creed Religiosa, Orientación Sexual, o la Etnicidad.
    A mí, lo que es nuestro interés el intercambio de ideas, y, pensamientos.
    Estoy ahí en mi Simpleton espacio, esperando.
    Y yo ya estoy siguiendo tu blog.
    Fortaleza, la Paz, Amistad y felicidad
    para ti, un abrazo desde Brasil.
    www.josemariacosta.com

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  2. A los peronistas siempre les gustó mezclar "derecha" con "liberalismo"

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